No me gustaba comprarlas, tenia un algo especial encontrarlas yo, buscaba en montones de arena que suelen venir piedras chiquitas y muchas veces raras, si no en las piedras de colores de los estacionamientos siempre había alguna.
Hasta el día de hoy fueron búsquedas fallidas, parecía ser que entre mas buscaba, menos encontraba, y lo poco que aparecía ante mis manos puede que brillara al principio o que sus colores me encandilaran, pero al tiempo de alguna manera dejaban de ser lindas para mi. Así fue pasando el tiempo y cada vez abundaron menos, hubo alguna que fue hermosa durante un poco mas tiempo pero.. nuevamente como no todo lo que brilla es oro, ese brillo no tardo mucho mas en desaparecer.
Me resigné, aunque uno guarda siempre una esperanza, pero prácticamente deje de buscar, y casi me conforme con la idea de que las piedras vinieran a mi, aparecieran como por arte de magia, y eso no paso, no iba a pasar.
Caminando un día distraído se me dio por patear la tierra, separar algún cascotito y patearlo, cosas que uno hace para entretenerse y al principio me llamo la atención una piedra, la mire era normal pero distinta, me gusto por esa distinción sobre las demás aun siendo tan parecida, y la levante, la sostuve en mis manos y fue a parar a mi bolsillo, de vez en cuando la recorría con mis dedos para sentir la textura pero no mucho mas. Llegando a casa me di cuenta que la piedra tenia otra forma, se le había ido saliendo parte de la tierra que la cubría dejándome sentir algo distinto de lo que era, y al sacarla de mi bolsillo entendí, era un diamante.. Y no es que hubiera estado tapado, pareciendo otra simple piedra común, era mi vista que la apreciaba como tal, me había acostumbrado a percibir esa igualdad de todas esas piedras, había estado mirando mal. Cuando me di cuenta esta gema pareció transformarse ante mi, era un brillo distinto a todas las demás, era única, y el brillo no disminuiría con el tiempo, se iba a incrementar.

2 ...:
Que Buena nota, la escribiste vos fran? si es tuya, no tenia idea que te gustaba la geología y encontrar piedras, jaja, creo que no hay persona que disfrute mas a la piedras y las entienda y aprecie como un geologo, te lo digo de experiencia propia jeje. Yo creo que fue por eso también que decidí estudiar geología, de chiquito era curioso preguntaba todo, leía de todo y me atrajo mucho todas las cosas que explican la geologia.
Un abrazo!
y es que hay "diamantes en bruto" que es díficil encontrar, pero cuando lo haces...¡no hay que soltar! porque es como encontrar "flores en la basura", peces de agua dulce en el mar....así que guarda y cuida bien esa piedra, que seguro que guarda muchas sorpresas!
Un abrazo!
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